¿Qué es estar a dos velas?

estar a dos velas

“Estar a dos velas” no tiene nada que ver con ninguna embarcación. Tampoco con estar rezando a oscuras, ni siquiera con un corte de luz. En realidad esta frase popular tiene un significado completamente distinto: es estar sin recursos, con los bolsillos vacíos.

Clase: frase popular formada por un verbo de primera conjugación en infinitivo (estar); una preposición (a); un adjetivo numeral (dos) y un sustantivo femenino plural (velas).



Definición de estar a dos velas



Cabe mencionar que la definición correspondiente a “estar a dos velas”, frase coloquial originaria de España es: estar en una situación económica complicada ya que no se tiene dinero para absolutamente nada.

Lo que habitualmente, en algunas zonas de España se sustituye con “estar sin parné” o “estar sin blanca”.

Normalmente se usa para revelar que se está pasando durante un tiempo, por una situación económica difícil, y que, por lo tanto, se está sin capital para afrontar los gastos o la vida diaria.

Aunque también se puede utilizar cuando a alguien se le hace alguna invitación en la que deba pagar. O cuando un hijo les pide dinero o algún objeto a sus padres, ya que es manifestar que no solo no se tiene el dinero para ese gasto sino para ninguno.estar a dos velas

Desde ya que si se presta atención a la expresión y a su concepto, surge inmediatamente la curiosidad de saber cómo es que “estar a dos velas” se vincula con el dinero. Y se explica a través de dos versiones.

Una de ellas sostiene que era común que una vez que se terminaban los oficios religiosos en la iglesia, se apagaban todas las luces menos dos, las que estaban delante del sagrario. Como la luz que daban era muy poca para el espacio tan grande del recinto, daba la sensación de una iglesia triste y que daba miedo. Y este es el ánimo que siente una persona cuando no tiene dinero.

Desde ya que esta explicación es tan rebuscada, que ha surgido otra, que parece ser mucho más acertada. Esta se ubica en un ámbito opuesto a lo religioso, precisamente en el juego.

Se dice que en la época en la que se jugaba clandestinamente a las cartas, el banquero quien se encargaba de guardar el dinero de las apuestas, se alumbraba con dos velas. Cuando un jugador ganaba una partida detrás de la otra, dejaba al banquero sin billetes ni monedas, o sea, sin dinero, solamente alumbrado por la luz de las dos velas. De allí que naciera este dicho.

Cabe aclarar que existe una variante de esta frase que es “quedarse a dos velas”, que demostraría aún más que la segunda versión del origen de esta frase sería la correcta.

Sinónimos de estar a dos velas

“Estar sin blanca” (España); “estar sin parné” (España); “estar sin un sope” (Argentina); “estar sin un mango” Argentina; “estar pato” (Chile).

Ejemplos de uso y frases

“Va a estar a dos velas en poco tiempo si sigue derrochando el dinero de esa forma”. En este ejemplo, se usa con el sentido de alguien que por gastar demasiado se va a quedar sin nada.

 “Está a dos velas desde que volvió del viaje por Sudamérica”. Se refiere en este caso a alguien que se ha quedado sin dinero. La expresión está conjugada.

 “Suele estar a dos velas al llegar a fin de mes”. Aquí, se aplica a alguien que se queda sin dinero antes de cobrar su salario.