¿Qué es languidecer?

languidecer

El término languidecer proviene del latín. En efecto deriva del adjetivo  languidus, lánguida, languidum cuyo significado es extenuado, débil, negligente. Sobre la base de este adjetivo en español se ha agregado la desinencia verbal –ecer.

Tanto el adjetivo languidus, como el verbo langueo, languere con el concepto de estar cansado, carecer de vigor, estar flojo de fuerzas, ser apático, indolente o débil provienen de la raíz indoeuropea *sleg- que significa ser flojo, lánguido.

Clase: verbo, infinitivo, 2da conjugación.



Definición de languidecer

La Real Academia Española da como su definición “adolecer de languidez”; “perder el espíritu o el vigor”. Definiendo a languidez como: “cualidad de lánguido: flaco, débil, fatigado, de poco espíritu, valor o energía”; “belleza enfermiza”.

Para la Enciclopedia Universal, su definición es: “padecer una persona languidez o pérdida del ánimo”, “perder la fuerza, el vigor o la lozanía”; “perder el ánimo o la alegría”.

Este verbo se utiliza para referirse a personas que se han debilitado o están perdiendo el vigor o el espíritu.

De manera figurativa también se usa para referirse a objetos y situaciones que han comenzado a perder su lozanía. De esta manera se aplica a la economía para explicar que están en baja sus transacciones o ganancias; al tiempo, comparando una época con otra, o una estación del año con otra; al movimiento de un lugar que deja de tener la presencia de determinada cantidad de gente. Y por supuesto, se emplea además para señalar cuando el proceso ya se ha desarrollado, y se está en presencia del momento menos pujante.



Sinónimos de languidecer

Extenuarse, fatigarse, debilitarse, descorazonarse, abatirse, desalentarse, desanimarse, cansarse, decaer, desmayarse; aflojar, ceder.

Antónimos de languidecer

Fortalecer, revivificar, revivir, florecer, espolear, reforzar; robustecerse, animarse.

Ejemplos de uso y frases

“La pérdida de su única hija lo fue languideciendo cada vez más hasta que finalmente se fue con ella”. Aquí, se aplica a alguien que pierde la alegría, el vigor y las ganas de vivir. El verbo está en gerundio.

“La llegada del otoño ha languidecido la actividad de las numerosas playas de la costa, que seguramente se reactivarán en la próxima temporada estival”. En este ejemplo, se usa con el sentido de la actividad de un lugar que comienza a mermar a raíz del tiempo. El verbo está conjugado.

“Sin ser exagerada la muchacha se siente languidecer cada lunes cuando comienza la semana y debe dejar su finca llena de sabores y colores para encerrarse en la oficina”. Se refiere en este caso, a una sensación de quien disfruta de la naturaleza y pierde esta posibilidad ante su trabajo diario.